Hace un par de días me preguntaban que habia sido lo mas malo que me habia pasando en la vida o mejor dicho el dolor mas fuerte que habia tenido. Y comence en ese momento a revivir ese profundo dolor que te empieza a apretar el pecho y es una cosa como que te ahogas, como que se parte el alma, no sentia ese dolor pero lo recordaba muy bien.
Y empece a recordar aquella mañana de sabado de un 27 de abril de 1991 en que el dias estaba nublado y sabia o presentia que algo iba a ocurrir, paso el dia con mucha tristeza en el ambiente y como si el mismo cielo llorara, como si el planeta hubiese tomado una actitud de silencio, de observar muy calladamente, llego la hora en que nos ibamos como todos los dias desde hacia un tiempo a ver a la Man(mi abuela, no hombre en ingles) estaba muy grave en el hospital, como nunca nos dejaron quedarnos por mucho tiempo alla, tambien llegaron todos como nunca, estabamos todos juntos a la vez, cuando de pronto vimos que los médicos corrian. Habia tenido un paro respiratorio, yo dentro mi desorientación no entendia nada mis primas lloraban mi tia se desmayaba y yo solo queria estar con mi Man, ahí fué, en ese momento en que comenzo el dolor eso que no se puede explicar. Ya más tarde en casa nos llamaron y nos informaron que ella habia muerto. mi dolor se hizo eterno el no poder abrazarla el no saber si su sufrimiento habria sido igual si yo hubiese estado con ella haciendole cariño acurrucandola ( el egoismo de sentirse héroe).
Al dia siguiente comenzó el dia muy temprano organizandonos para todo lo que seria retirarla llevarla a la iglesia en que seria velada, el cementerio y todo lo que significa la muerte.
Yo me quede con mi tia María ( que hoy se encuentra junto con la Man) para recibir todas las llamadas y cordinar las cosas. Ya era de tarde recien almorzabamos y recibimos un llamado de mi mamá, en que nos decia que fueramos rapidamente a la iglesia en donde la estaban velando por que el cajon se encontraba abierto, la verdad es que con mi tia quedamos un poco confundidas por la noticia, porque era raro aquello de que estaba abierto, pero en fin llegó mi primo a buscarnos y partimos en direción de la Man. Llegamos al lugar con las ansias de saber que era lo que realmente nos habia dicho mi mamá, habia un cajon muy hermoso barnizado y mi primo en una esquina sentado llorando con mucho dolor y fué en ese momento en que mi mamá llama a un señor de la funeraria y le dice ya señor llegaron, este se acerca y comienza a destapar el cajon, pero no la ventanita de todos los cajones si no que entero saco la tapa y habia una tapa metálica que es donde esta sujeto el vidrio, tambien lo retiró y ahi estaba ella mi Man mi primo se levanta su cara llena de luz y se lanza sobre ella le metio las manos en sus piernas nunca voy a olvidar su cara llena de amor de consuelo, yo atine a abrazarla y tomar sus manos a tocar su pelo era mia sin maquinas, sin remedios, sin dolor, sin tubos en su cara, sin agujas , era mi Man pero era otra, era una llena de paz de tranquilidad, llena de luz fue tan grande su luz que ella proyectaba que comenzaron a entrar mis primos, tios sobrinos, no se....
Pero era como si se hubiesen puesto de acuerdo para llegar justo en ese momento para poder comparatir todos como una familia, el estar con ella tan tranquila, tan feliz era algo impagable.
Fue el momento en que comprendi realmente el misterio de la vida y si la vida por que a través de la muerte se lleno de vida ese lugar todos defilando para marcar en su mejilla un beso una caricia como nunca, como en ningun cumpleaños que yo recuerda hubiese recibido tanto amor como si hubiese estado mas viva que nunca mi dolor se apasiguo senti que la amaba más que a nada en el mundo y que todos la amabamos creí incluso ver que sonreia al vernos a todos unidos junto ella.
La verdad es que a pesar del dolor de la pena de la muerte del misterio de la vida, ver esa imagen de mi Man llena de amor y con tanta paz y tranquilidad fue una experiencia inolvidable, si y porque no decirlo la mas linda de mi vida.
Man te amo, con todo mi alma, te extraño mucho y donde quiera que estes quiero que sepas que nunca me olvidare de ti, hasta el día en que nos encontremos alla, en ese lugar en que se estas, donde tu siempre soñaste estar.
martes, septiembre 06, 2005
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2 comentarios:
Nada, que te puedo decir. Un regalo
eso fue.
El regalo de su último día, ese que muchos no pudimos contemplar.
El regalo de su recuerdo, de sus lentes gruesos, de su olorcito, de su pellejito suave.
El regalo de volver a tenerla, de volver a vivirla. eso fue.
Un regalo.
Y los regalos...se agradecen.
Te pasaste.
Muchas Gracias.
nunca tuve abuelas para amar. y no creo que vaya a tener :o
pero sería maravilloso haberla tenido.
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